La Fundación Márgenes y Vínculos y la asociación de madres y padres del colegio público Campo de Gibraltar colaboran en el reparto
Noventa familias necesitadas de La Bajadilla, en Algeciras, han recibido esta mañana un lote de alimentos entregado por la asociación de madres y padres del colegio público Campo de Gibraltar y la Fundación Márgenes y Vínculos. Los alimentos repartidos se han podido adquirir en establecimientos de la misma Bajadilla gracias a una colecta ciudadana organizada por un grupo de antiguos scouts del barrio. Veinte personas han hecho una donación de dinero, la mitad de ellos viejos amigos de su época scout, y la otra, ciudadanos de otras partes de Algeciras que han querido sumarse a la iniciativa. En total se recogieron 1.267 euros que se han empleado en la compra de 300 kilos de patatas, 100 de cebollas, 90 litros de aceite de oliva y otros tantos paquetes de kilo de arroz, lentejas, garbanzos, macarrones o espaguetis.
El reparto se ha hecho ordenadamente en el salón de actos del colegio. Cada familia ha acudido en una especie de cita previa cada diez minutos. De este modo se han evitado las colas y las aglomeraciones de personas. Los trabajadores de Márgenes y Vínculos y las voluntarias de la asociación de madres y padres han usado mascarillas y guantes para cumplir con lo estipulado en el actual estado de alarma decretado por la pandemia del coronavirus. Esta situación, que ha provocado el desempleo y la falta de ingresos en muchos hogares, es la que movió a las citadas personas e instituciones a organizar esta acción solidaria. Márgenes y Vínculos ya participó en La Bajadilla en la organización de un primer reparto de alimentos donados por la Coordinadora Solidaria del puerto de Algeciras, asociación creada por el sindicato de los estibadores, gracias a la cual fueron atendidas 76 familias del barrio.
Márgenes y Vínculos también ha entregado bonos por valor de 19.950 euros correspondientes a las becas comedor de las que se benefician cincuenta familias de Algeciras y Cádiz. Estos bonos, entregados durante el mes de abril, corresponden a las 75 becas que disfrutan escolares de ambas ciudades a los que atiende Márgenes y

Vínculos en un proyecto educativo que está financiado por la Fundación Educo. En Algeciras, los bonos entregados a cada una de estas familias los han intercambiado por alimentos en los establecimientos colaboradores de esta iniciativa: Supermercados Saavedra, Cash Familia El Ahorro y carnicería Alhambra.
Esta fundación, gracias a la aportación de la Coordinadora Solidaria del puerto de Algeciras, también ha entregado en abril 25 bonos de gas butano a 25 familias necesitadas de la ciudad, que los han podido intercambiar por bombonas en la distribuidora de Moncayo. Márgenes y Vínculos también ha recibido una donación de 2.000 euros de la oficina Caixabank Campo de Gibraltar que distribuirá como bonos intercambiables por bombonas de butano a los largo de los meses de mayo y junio.
La fundación ha recibido 160 mascarillas de tela donadas por la hermandad del Perdón, de Jerez de la Frontera, y otras 260 cosidas y entregadas por el grupo de mujeres Florecitas, de Arcos de la Frontera. Dos de estas mascarillas se entregarán a cada trabajador de Márgenes y Vínculos en los centros de trabajo que tiene esta organización en las provincias de Cádiz, Málaga, Granada, Sevilla, Almería y Jaén.
Las empleadas del centro con servicios de la fundación en Algeciras han hecho, de modo particular, una colecta de dinero entre ellas y sus amistades con el que han adquirido alimentos que han llevado a las familias que más lo necesitan de entre aquellas con las que trabajan a diario. La asociación cultural Gaia, de esta ciudad, y el Banco de Alimentos también han colaborado en esta iniciativa.
Márgenes y Vínculos considera que cuando se supere la actual crisis sanitaria será la crisis social la que va a exigir más esfuerzos. La situación de vulnerabilidad e indefensión, agravada entre quienes ya vivían en situación de pobreza y marginación, se está extendiendo a otras familias con pocos o nulos ingresos. Esto exige un esfuerzo no solo de las administraciones públicas sino de toda la sociedad. Los que más tienen deberán poner más para los que menos tienen, pero todos debemos ayudar en lo que podamos en nuestros barrios y ciudades a nuestros vecinos que lo están pasando mal. Solo el ejercicio de la solidaridad nos puede salvar de la pandemia de odio y enfrentamientos a la que algunos nos quieren llevar aprovechando la crisis económica actual.