Márgenes y Vínculos promueve esta película para hacer prevención contra la violencia sexual que sufren niñas, niños y adolescentes

La Fundación Márgenes y Vínculos y la empresa Puppets Marionetas Company Limited han terminado el rodaje de las secuencias de la película Ana y el árbol en Cádiz. Dirigidas por el gaditano Sergio Medina, más de treinta personas han trabajado en parques, plazas y espacios interiores de esta misma ciudad y de El Puerto de Santa María. La película está protagonizada por Ana Parrado Real, una gaditana de 10 años que nunca antes había hecho cine, y por una marioneta que la recrea. La muñeca, obra de Jesús Toledo Solino, productor de la película y creador de todas las criaturas que aparecen en ella, ha sido manipulada por Steve Allen, toda una leyenda de la televisión y la industria del entretenimiento, profesional británico creador de marionetas para Barrio Sésamo o Fragel Rock.

Los actores Nacho Guerreros, Alejandra López Segovia y Pepe Carabias han interpretado diferentes papeles y Ana Fernández y Fernando Tejero pondrán sus voces a las marionetas protagonistas en breve. La cantante Merche, que ha escrito una canción inédita para la banda sonora del corto, visitó el rodaje y asistió a la fiesta de bienvenida que los productores dieron a todo el equipo. En esa fiesta estuvo también Juan Jesús Cardoso, autor del cuento en que se basa el guion de la película y educador de Márgenes y Vínculos que trabaja en Cádiz en la prevención de la violencia y el maltrato que sufren niñas, niños y adolescentes. La película cuenta la historia de Ana, una niña de nueve años que sufre en silencio la violencia sexual de un vecino, y de cómo logra salir de la pesadilla en que vive.

Jesús Toledo afirma que está muy satisfecho de cómo ha transcurrido todo el rodaje en Cádiz y de cómo avanza la película. Afirma que ha sido ejemplar el compromiso y la entrega de las actrices, actores y técnicos con el proyecto. “Esto va a ser un pelotazo, vamos a tener una película de muchísima calidad en todos los aspectos: el guion, la dirección, la interpretación, la manipulación de las criaturas o los efectos especiales…”, afirma. Y añade: “El argumento y el mensaje principal van a llegar con una fuerza narrativa tremenda y eso es de lo que se trata”.

Ana Parrado cuenta que se lo pasó muy bien el primer día de rodaje y que Nacho Guerreros le ayudó mucho, que fue muy atento con ella en todo momento mientras grababan una secuencia en el parque Genovés. Alumna del colegio Amor de Dios, Ana es hija de Juan Antonio, ingeniero informático, y Ana, auxiliar administrativo, y hermana de Sara, que tienen dos años menos que ella. Los cuatro forman una familia que vive en Cádiz y que tiene muy claro por qué Ana participa en el rodaje, más para ayudar en la causa que por prepararse un futuro como artista: “Queremos participar, poner nuestro pequeño granito de arena, como familia, y, por supuesto, Ana encarnado este papel, para ayudar a todas las familias, a todos los niños que se pueden ver en esta historia”, asegura Ana Real, la madre de la pequeña actriz.

Alejandra López Segovia, que en la película da vida a la madre de la niña protagonista, asegura que aceptó trabajar en el corto porque vio que quien escribió la historia sabía de qué habla. Porque el argumento no es maniqueo ni complaciente, sino que trata de una cosa muy dolorosa para todo el mundo, pero de una manera que llega a los niños para que ellos lo puedan ver y se sientan seguros a la hora de darse cuenta de lo que les pueda estar pasando. “Me gusta mucho el corto porque habla de una manera muy auténtica, muy de verdad y para los niños, para que comprendan sus derechos y los límites que tiene que poner”, añade.

Nacho Guerreros, en la película el padre de la protagonista, afirma que Ana y el árbol tiene una importancia suprema porque habla de un problema que no queremos ver. “Destapa un problema que está ahí y con más cotidianeidad de la que parece y entonces acepté participar por eso, porque trata de un asunto primordial que se debe visibilizar, como es el abuso a menores”, agrega. Pepe Carabias, que pone voz al gato de Ana, asegura que siempre se puede contar con él para trabajar en favor de los niños. Añade que le ha hecho mucha ilusión volver a ver a Steve Allen, con el que coincidió hace más de 30 años en Londres cuando el británico empezaba a trabajar con Jim Henson y él fue a formarse allí para manejar la marioneta de Pepe soplillo para El kiosko, programa infantil de Televisión Española de los años 80. “Yo solo presumo de una cosa en la vida, de abuelo, y tengo la nieta más alta, más guapa y más rubia del mundo, como dicen todos los abuelos (…) Y tiene justo la misma edad que la niña que es la protagonista de la película. Cuando me la presentaron me dijeron mira Pepe, ésta es la niña, ésta es Ana… Y me dio una punzadita en el corazón”, afirma Carabias. “Y la protección de la infancia me parece de lo más primordial en este país”, concluye.

La grabación de los efectos especiales, la posproducción y el doblaje de algunas voces son las tareas que quedan pendientes para acabar la película y preparar el estreno.