
El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) ha detectado en las redes sociales de Internet en los primeros siete meses de 2026, un total de 274.513 publicaciones con contenidos de odio y narrativas de carácter discriminatorio. Los boletines de OBERAXE son informes periódicos que analizan la presencia de discursos discriminatorios en las redes sociales Facebook, Instagram, TikTok, YouTube y X. OBERAXE informa a las plataformas digitales para que retiren los mensajes de odio detectados, actúa como un canal cualificado de notificación para acelerar su eliminación.
De estas 274.513 publicaciones, las plataformas sociales retiraron un total de 164.804 publicaciones, con una tasa media de retirada aproximada del 60%.
Los datos de estos primeros siete meses advierten que el odio en la red tiene dos objetivos prioritarios: la comunidad norteafricana y las personas musulmanas. La delincuencia y la inseguridad ciudadana son los argumentos que se usan para agitar el racismo. Sin embargo, el análisis deja claro que cualquier chispa del día a día sirve para encender la mecha. Un suceso violento local, los debates sobre la gestión de las fronteras, las guerras internacionales o la celebración de un partido de fútbol actúan como excusas de activación, multiplicando los brotes de discriminación digital en cuestión de horas.
Y esto último fue lo que ocurrió en el mes de julio de 2026. Durante los días 30 y 31 de julio de 2026, el sistema FARO de OBERAXE detectó un incremento de la agresividad digital sin precedentes recientes, motivado por el intento de entrada masiva de personas migrantes en la ciudad de Ceuta. En sólo 48 horas, se detectó 9.590 mensajes de odio, lo que provocó que el volumen de odio en las redes sociales se multiplicara por tres en comparación el resto del mes. La cifra total de julio se incrementó hasta los 57.406 contenidos, frente a los 40.861 detectados en el mes de junio.
La crudeza del lenguaje aumento respecto al resto del año y el informe de OBERAXE recogió expresiones reales con un tono explícitamente xenófobo y violento dirigidas hacia las personas migrantes, tales como la playa está llena de cucarachas, los bajan de los árboles y pasa esto, caña al mono o sois lo contrario a civilizados, un español vale por siete moros.
El director de OBERAXE, Tomás Fernández, en una entrevista en Televisión Española alertó sobre este pico en las publicaciones en las redes y señaló que estos mensajes apelan a los prejuicios y la visceralidad, sirviendo frecuentemente como antecedentes de ataques y agresiones físicas.
Grupos diana: ¿contra quién se dirige la intolerancia?
Durante esta primera mitad del año, quienes se llevaron la peor parte de los mensajes de ocio fueron las personas de origen norteafricano. Este grupo llegó a concentrar entre el 51% y el 88% de las publicaciones discriminatorias de la red.
La comunidad musulmana se convirtió en el siguiente gran objetivo de los ataques. En este caso, las narrativas de odio no mantuvieron una línea constante, sino que se movieron de forma intermitente, espoleadas a golpe de actualidad y de fechas clave en el calendario. La presión se disparó sobre todo durante los meses de febrero y abril. Este último pico coincidió con la celebración del Ramadán, y en esas semanas de abril, la islamofobia acaparó el 38% de todos los contenidos de odio analizado en España.
Grupos diana del discurso de odio
| Mes | Norte de África | Musulmanas | Afrodescendientes | Latinoamericanas |
| Enero | 69 % | 14 % | 15 % | 10 % |
| Febrero | 63 % | 30 % | 11 % | 5 % |
| Marzo | 51 % | 27 % | 10 % | 19 % |
| Abril | 54 % | 38 % | 8 % | 7 % |
| Mayo | 78 % | 25 % | 11 % | 7 % |
| Junio | 88 % | 11 % | 7 % | 4 % |
| Julio | 68 % | 16 % | 10 % | 7 % |
Fuente: Elaboración propia a partir de los boletines mensuales del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), enero-junio de 2026.
¿Qué enciende la mecha del odio digital?
La inseguridad ciudadana fue el principal motivo narrativo de odio en las redes sociales durante seis de los siete primeros meses del año y se movió en una horquilla de entre el 17% y el 82% según el clima informativo de cada momento. En el cómputo global de estos primeros siete meses, fue el detonante del 48 % de los contenidos maliciosos detectados, en un bombardeo de noticias sobre robos, peleas o altercados callejeros, a lo que hay que sumar vídeos virales sacados de contexto y en los que el objetivo era asociar inmigración y delincuencia.
Por detrás del debate de la seguridad, los conflictos bélicos internacionales funcionaron como un catalizador intermitente. Pasaron de representar un 18% en enero a dispararse hasta el 48% en marzo, coincidiendo justo con los días en que los informativos abrían con las tensiones en Gaza e Irán, para luego estabilizarse en un 11% durante abril. En este periodo de tiempo, la tensión internacional se tradujo en un repunte de comentarios antisemitas e islamófobos que, en los perfiles más extremos, rozaban la justificación de la violencia.
Las políticas sociales (especialmente todo lo relacionado con el reparto de ayudas, la saturación de la sanidad pública y la regularización de extranjeros) provocaron dosis de crispación. En abril, coincidiendo con el debate político en España sobre la regularización extraordinaria de personas migrantes, el porcentaje subió hasta el 24%.
“Esta medida ha generado un incremento significativo de mensajes de carácter racista y xenófobo, con comentarios que menosprecian o deshumanizan a las personas migrantes como HP basura, se multiplican como ratas o ratas parasitarias, así como mensajes que presentan a las personas migrantes como una amenaza para los recursos públicos o la convivencia, caso de nos invade una raza, solo vienen a robarnos o van a venir a violar a nuestras hijas, según expone el equipo responsable de los boletines de OBERAXE.
El Pacto de Migración y Asilo de la Unión Europea y diferentes debates sobre la gestión de los flujos migratorios fueron también utilizados para difundir narrativas que presentan a las personas migrantes como una amenaza para la convivencia, la seguridad o los recursos públicos.
El argumento en estos casos se repite: retratar al migrante como un parásito de los servicios públicos o una amenaza directa para la estabilidad económica de los trabajadores del país.
El ámbito deportivo también ha tenido una relevancia destacada en la circulación de discursos de odio. Durante el Mundial de Fútbol de 2026 celebrada en junio y julio, OBERAXE detectó contenidos hostiles contra distintas selecciones nacionales y sus seguidores. Entre los principales focos de hostilidad destacaron los mensajes racistas e islamófobos contra Lamine Yamal y su entorno, con expresiones como que deje de jugar el moro basura.
Por otro lado, los cuestionamientos sobre la composición de determinadas selecciones nacionales, especialmente la francesa, se reflejaron en comentarios como no es racismo, no parece Francia o son todos angoleños, sin el futbol serían sintecho. La selección de Marruecos y su afición fueron objeto de comentarios que los presentaban como una amenaza para la convivencia y la seguridad, con mensajes como invasión musulmana o son animales salvajes, que les eliminen ya.
En torno a la final entre España y Argentina se registró un incremento de los mensajes xenófobos dirigidos contra personas argentinas y latinoamericanas, que se prolongó tras la finalización del Mundial, con expresiones como argensimio de mierda, os odiamos más después del mundial, sudacas.
El informe de OBERAXE saca a la luz otros factores que actuaron como catalizadores de crispación. Las festividades y celebraciones religiosas se utilizaron de manera recurrente como excusa para propagar la islamofobia y un ejemplo fue el Ramadán, cuyo impacto en las redes se tradujo en que este tipo de contenidos alcanzaran el 11% de las alertas en febrero y un 9% durante marzo.
La ocupación de viviendas generó un 12% de los ataques digitales en abril, mientras que noticias sobre la llegada de embarcaciones con migrantes a las costas españolas sumó un 4% en enero y repuntó hasta el 5% en mayo. Finalmente, el factor del terrorismo internacional provocó picos de odio, con un 11% en enero.
Tendencias del discurso de odio)
| Principal desencadenante | La inseguridad ciudadana fue el principal factor durante seis de los siete meses analizados. |
| Mayor variabilidad | Los conflictos armados aumentaron de forma notable el discurso de odio en marzo (48 %) por el contexto internacional. |
| Factores coyunturales | La regularización de personas migrantes, el acceso a ayudas públicas y las políticas migratorias provocaron repuntes de mensajes xenófobos. |
| Eventos de actualidad | Sucesos violentos, acontecimientos deportivos y celebraciones religiosas generaron aumentos puntuales del discurso de odio. |
| Patrón común | La mayoría de los desencadenantes se utilizaron para asociar inmigración, islam o minorías étnicas con inseguridad, delincuencia o amenaza social. |
Fuente: Elaboración propia a partir de los boletines mensuales del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), enero-junio de 2026.
Tipos de contenidos
La deshumanización y la percepción de amenaza de los grupos diana son las principales narrativas en el discurso de odio online, acumulando conjuntamente más del 80% de los casos.
Durante los primeros meses del año, los contenidos maliciosos se centraron en degradar de la dignidad de las personas migrantes, estrategia que en febrero supuso el 57% de todas las alertas registradas por el observatorio.
El relato no se limita al menosprecio y al insulto, sino que también buscó sembrar pánico social retratando a estos colectivos como una amenaza directa para la seguridad ciudadana. Esta línea argumental caló en la red, con presencia en el 55% de las publicaciones en abril y manteniéndose por encima de la mitad de los contenidos durante mayo. Como consecuencia, se dispararon las consignas que exigían expulsiones masivas (11% de los mensajes detectados). En los casos más extremos y graves, se detectaron llamadas explícitas a ejercer la violencia física (10%).
El lenguaje del odio en redes:
La mayoría de los mensajes de odio tenían un lenguaje agresivo y directo, moviéndose en una horquilla de entre el 85% y el 95%, con una media del 90,5%.
La ironía y el sarcasmo tuvieron presencia modesta pero constante en los servidores, promediando un 6,8%. Bajo una apariencia de humor, memes ingeniosos o chistes aparentemente inocentes, se colaron prejuicios. Lo peligroso de este formato indirecto es que confunden a los usuarios que consumen la red y se escapa a los algoritmos de moderación que emplean las plataformas.
Entre el 22% y el 36% de los mensajes analizados (lo que supone un 31,8% de media) venían empaquetados en imágenes modificadas, emoticonos con doble sentido o palabras con las letras alteradas y caracteres sustituidos a propósito. Estos trucos permiten mantener el impacto psicológico del insulto dentro de la comunidad extremista mientras se esquiva con éxito los filtros automáticos de la red social.
OBERAXE también ha analizado el lenguaje discriminatorio no agresivo, que osciló entre el 1% y el 8%. Aquí ya no hay insultos a gritos ni amenazas de muerte. Se trata de textos aparentemente moderados, redactados con una apariencia de debate intelectual, pero que llevan ideas de exclusión y pintan a ciertos grupos como ciudadanos de segunda.
¿Cómo responde cada red social? Un comportamiento desigual
Al analizar plataforma por plataforma, TikTok queda en una posición bastante favorable. La aplicación de vídeos demostró una velocidad de reacción notable, eliminando una parte importante del contenido tóxico en las primeras 24 horas. Además, consolidó una efectividad que superó el 80% durante casi toda la mitad del año, llegando al 98% en el mes de junio.
En una línea muy similar se encuentra X. La red social antes conocida como Twitter pasó de 64% en febrero a un 93% en junio. De hecho, X estuvo a punto de alcanzar el 100% de efectividad en aquellos casos donde la alerta le llegó de un notificador de confianza.
La respuesta de Facebook a principios de año fue bajo, llegando a eliminar tan solo el 18% de las denuncias en enero, pero escaló hasta el 70% en febrero y después volvió a desinflarse para moverse en una horquilla de entre el 40% y el 62%. Con Instagram el camino fue justo al revés: tras una primavera bastante sólida en la que llegó a tocar el 77% en mayo, sufrió un bajón tremendo al mes siguiente, despidiéndose con un flojo 32% de eficacia.
La peor parte del examen se la lleva, sin duda, YouTube, que se ha movido en unas cifras de retirada que oscilaron entre el 8% y el 25%.
El factor tiempo es otra de las grandes brechas del estudio. Mientras que TikTok y X suelen retirar los contenidos maliciosos de un día para otro, en Facebook la respuesta es más lenta: lo habitual es que un mensaje cargado de odio permanezca visible durante una semana entera antes de ser eliminado.
Evolución de la retirada de mensajes de discurso de odio por plataforma (enero-junio de 2026)
| Plataforma | Enero | Febrero | Marzo | Abril | Mayo | Junio | Julio |
| TikTok | 89 % | 81 % | 88 % | 86 % | 90 % | 98 % | 88% |
| X | 84 % | 64 % | 81 % | 83 % | 90 % | 93 % | 93% |
| 16 % | 30 % | 63 % | 65 % | 77 % | 32 % | 71% | |
| 18 % | 26 % | 70 % | 40 % | 51 % | 62 % | 74% | |
| YouTube | 25 % | 9 % | 12 % | 11 % | 19 % | 8 % | 14% |
Fuente: Elaboración propia a partir de los boletines mensuales del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), enero-junio de 2026.
Uno de los puntos clave del informe tiene que ver con quién da la voz de alarma cuando se detecta un contenido de odio. Con la entrada en vigor del Reglamento de Servicios Digitales (DSA), se creó la figura de los trusted flaggers o notificadores de confianza. Se trata de organizaciones y entidades acreditadas que están especializadas en rastrear la ilegalidad en la red. Pues bien, al comparar la respuesta de las grandes plataformas ante las denuncias y la consiguiente retirada de los contenidos, existe un trato desigual.
Las denuncias de los usuarios particulares suelen caer en saco roto la mayoría de las veces por parte de las plataformas, con unas tasas de retirada de apenas del 8% al 16%, mientras que las comunicaciones que llegan por los canales acreditados sí que consiguen que las plataformas reaccionen, con una respuesta de entre el 34% y el 53% de retirada de los contenidos maliciosos.
