Los costes de la violencia sexual contra la infancia y adolescencia Un enfoque desde la prevención es el título de un estudio realizado por EDUCO y la Cátedra de Derechos del Niño de Comillas. Este informe señala que en España, cada año las consecuencias de la violencia sexual contra la infancia y adolescencia tienen un coste de 1.275.670.086 euros. Esta altísima cifra es sólo la punta del iceberg, ya que se refiere a casos denunciados y a determinados costes derivados de casos no detectados, pero no a todo el impacto que tiene en nuestra sociedad.
El pasado miércoles 2 de octubre tuvo lugar en la Universidad de Comillas el acto de presentación del informe. La Fundación Márgenes y Vínculos participó en la mesa social que precedió la presentación del texto. La directora de programas de Infancia, adolescencia y violencia de la Fundación Márgenes y Vínculos, Celia Nevado, compartió reflexiones con Carmen Tello, presidenta de la Federación de Asociaciones para la Prevención del Maltrato Infantil (FAPMI), y Lupe Juárez Pérez, coordinadora de los programas de Infancia España Educo.
En la presentación del informe, el secretario de Estado del Ministerio de Juventud e Infancia, Rubén Pérez Correa, aseguró que este estudio cambia el foco y creo que eso es bueno para conseguir mayor sensibilización social sobre una realidad que es innegable: solo el 15 por ciento de estas situaciones de violencia son finalmente denunciados, con lo cual el coste social se cronifica a lo largo de los años.
Las autoras del informe han puesto valor económico a daños de difícil monetización, como la pérdida de productividad, la destrucción de riqueza, los daños emocionales de la víctima y su familia… y se han estimado costes en los que no se incurre cuando no se detectan los casos, pero que son cuantificables y podrían haber reducido el daño si la detección hubiese sido temprana y la intervención, eficaz.
Esta altísima cifra es la punta del iceberg, ya que solo se refiere a casos denunciados y a determinados costes derivados de casos no detectados (por ejemplo, atención psicológica a una niña que no lo ha contado), pero que se han cuantificado a partir del porcentaje de la población general que ha sufrido violencia sexual durante su infancia, y que los autores estiman en el 17,3%. “Esta cifra resulta especialmente impactante si se tiene en cuenta que el cálculo que se ha podido alcanzar es de mínimos y que se continúa sin conocer la magnitud real del fenómeno y sus impactos”, asegura Laura Barroso, investigadora principal de la Cátedra de los Derechos del Niño de Comillas en este trabajo.
Más de la mitad de los costes (59,02%) corresponden a costes de servicios sociales asociados a la protección del niño o niña, como acogimiento temporal en una familia o centros de acogida. El 22,08% son costes sanitarios (atención psicológica y psiquiátrica, enfermedades crónicas derivadas, adicciones, urgencias…), el 17,48% corresponde a costes judiciales (servicios penitenciarios, gastos de responsabilidad civil…) y el 1,42% a educación (por ejemplo, repetición de curso).
“La violencia sexual sobre la infancia es una grave vulneración de los derechos de los niños y niñas que la padecen, y tiene importantes secuelas tanto físicas como emocionales en el corto y en el largo plazo. Repercute en su bienestar emocional, relacional y social, pero también tiene un impacto en nuestra sociedad. El estudio pone sobre la mesa cifras que sirven para ver la magnitud de esta problemática desde otra perspectiva, la del gasto directo que se hace para atenderla y el coste social y de oportunidad que supone”, explica Macarena Céspedes, directora de investigación e incidencia de la ONG Educo.
Para acceder al informe, pinche aquí.



